Perfil

“La vida de un crítico es sencilla en muchos aspectos. Arriesgamos poco y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio. Prosperamos con las críticas negativas, divertidas de escribir y de leer.

“La triste verdad que debemos afrontar es que en el gran orden de las cosas, cualquier basura tiene más significado que lo que deja ver nuestra crítica. Pero en ocasiones, sí hay riesgo: cada vez que el crítico descubre y defiende algo nuevo”.

Por Anton Ego. Crítico gastronómico. En “Ratatouille”